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junio 24, 2025Cada 25 de junio, desde ANIMAL HEROES conmemoramos el Día Mundial Antitaurino con un objetivo claro: visibilizar el sufrimiento de los toros en la tauromaquia y exigir el fin de esta práctica en México. En pleno siglo XXI, mantener espectáculos donde se tortura y mata a un animal por entretenimiento es inaceptable y contrasta con los valores de una sociedad moderna, compasiva y justa.
Tauromaquia en México: una excepción que duele
México es, lamentablemente, uno de los pocos países en el mundo donde las corridas de toros siguen siendo promovidas y practicándose en muchos estados. Mientras en naciones como el Reino Unido, Argentina, Canadá, Dinamarca, Italia y Países Bajos esta práctica ha sido prohibida o ha caído en desuso por considerarse una forma de maltrato animal institucionalizado, en nuestro país aún se realizan espectáculos taurinos aún cuando leyes, normas y hasta la Constitución las prohíben, incluso en plazas financiadas con recursos públicos. Esta excepción mexicana no solo refleja una desconexión con el movimiento global por los derechos de los animales, sino que también contradice la tendencia social interna: según una encuesta de Consulta Mitofsky (2023), el 72% de los mexicanos considera que las corridas de toros son una forma de maltrato animal. A pesar de este amplio rechazo ciudadano, miles de toros siguen muriendo cada año en el ruedo, en nombre de una tradición que ya no representa los valores de una sociedad ética y evolucionada.
En contraste, Francia ha restringido su práctica solo a ciertas regiones y con creciente oposición ciudadana, mientras que en Portugal, si bien aún existen corridas, está prohibido matar al toro en el ruedo. Colombia y Perú mantienen la tauromaquia protegida por argumentos constitucionales culturales, aunque con debates legislativos constantes. En países como Venezuela, Ecuador y Bolivia, también se han impuesto restricciones locales significativas. México, sin embargo, parece resistirse a este cambio global, a pesar de las múltiples voces que exigen el fin de esta violencia normalizada y de las leyes y normas que ya la prohíben.

72% de los mexicanos considera que las corridas de toros son una forma de maltrato animal
La ONU y el derecho de la infancia a una vida libre de violencia
El daño que provoca la tauromaquia no se limita al sufrimiento de los animales. También alcanza a quienes la presencian desde edades tempranas. El Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha expresado su preocupación por la exposición de menores a espectáculos de crueldad hacia los animales, como las corridas de toros, por considerar que esta exposición puede desensibilizar a los niños ante el sufrimiento ajeno y normalizar la violencia como forma de entretenimiento. En su informe de observaciones finales al Estado español (CRC/C/ESP/CO/5-6, 2018), el Comité recomendó expresamente que los niños no participen ni asistan a estos eventos, instando a los gobiernos a tomar medidas legislativas para proteger su bienestar emocional y psicológico.
En México, a pesar de estas advertencias internacionales, menores de edad continúan asistiendo a plazas de toros, incluso siendo utilizados como aprendices en escuelas taurinas. Esta exposición temprana a la violencia contradice los principios establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño, de la cual México es parte. Desde ANIMAL HEROES consideramos urgente que se hagan cumplir leyes y normas, y que se sigan las recomendaciones de organismos tan importantes que sugieren la NO participación y asistencia de niñas, niños y adolescentes en cualquier actividad relacionada con la tauromaquia, por razones de protección integral, salud mental y coherencia con los tratados internacionales que el país ha suscrito.
Una tradición que ya no representa a México
Las corridas de toros son una tradición anacrónica que choca con los principios de respeto, empatía y protección animal que cada vez más personas defienden. Argumentar que «es cultura» no justifica el sufrimiento de un ser sintiente. Una tradición no puede estar por encima de la ética ni de los derechos fundamentales de los animales. A lo largo de la historia, muchas prácticas antes normalizadas —como las peleas de gladiadores, el circo con animales salvajes o la ejecución pública— fueron abolidas conforme evolucionó nuestra conciencia social. La tauromaquia pertenece a ese grupo de costumbres que, si bien tienen un peso histórico, deben ser erradicadas por el bien común.
México está cambiando, y la forma en la que tratamos a los animales también debe cambiar. Hoy, millones de personas reconocen a los animales como seres sintientes y exigen un trato digno para ellos. Mantener una práctica violenta como la tauromaquia no solo retrasa este proceso, también envía un mensaje contradictorio: que el sufrimiento puede ser justificado si lo ampara una tradición. Desde ANIMAL HEROES decimos claro: el maltrato nunca debe ser parte de nuestra cultura.

Estados que ya han prohibido la tauromaquia
Hasta hoy, los estados de Sonora, Sinaloa, Coahuila, Quintana Roo, Guerrero, Ciudad de México y Michoacán han dado pasos concretos para poner fin a las corridas de toros.
En la capital del país, aunque aún no se ha aprobado una prohibición total, se han prohibido las corridas donde se mata al toro, y recientemente se reformó la Ley de Protección Animal para proteger simbólicamente sus cuernos, lo que representa un avance jurídico y simbólico hacia su defensa. En Querétaro, algunas corridas han sido canceladas por violar el propio reglamento taurino, gracias a la presión ciudadana, legal y mediática, en la que ANIMAL HEROES ha tenido una participación activa junto con el movimiento MÉXICO SIN TOREO.
Estas decisiones no solo marcan un precedente importante, también demuestran que un país sin tauromaquia es posible. Cada avance legislativo y cada voz que se suma representa una oportunidad para consolidar un México sin violencia hacia los animales. Desde ANIMAL HEROES celebramos estas victorias, pero sabemos que aún falta camino por recorrer. Debemos seguir exigiendo a las autoridades que hagan cumplir la ley.
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La ilegalidad de fondo: la SADER y la contradicción del Estado
Según la Ley Federal de Sanidad Animal (artículo 25), se considera ilegal cualquier espectáculo que implique maltrato animal. Esta disposición es clara al señalar que la salud y el bienestar animal deben ser protegidos bajo cualquier circunstancia. Además, la SADER —Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural— ha establecido en sus lineamientos que los animales deben ser tratados con respeto, dignidad y sin ser sometidos a sufrimiento innecesario. Las corridas de toros, que implican estrés físico, psicológico y una muerte lenta y dolorosa para el toro, entran en abierta contradicción con esta normativa.
A pesar de ello, la tauromaquia sigue recibiendo apoyo institucional en algunas regiones, evidenciando una grieta entre la legislación vigente y su aplicación real. Desde ANIMAL HEROES hemos denunciado esta contradicción sistemáticamente, señalando que no solo se trata de una falta de ética, sino también de una omisión legal, corrupción y tráfico de influencias. Pedimos con urgencia que las autoridades de todos los niveles asuman su responsabilidad y apliquen la ley que ya existe, para proteger a los animales del maltrato institucionalizado que representa la tauromaquia.
Se considera ilegal cualquier espectáculo que implique maltrato animal.
Entonces, ¿qué pasará con el toro de lidia?
La pregunta sobre el destino del toro de lidia es uno de los argumentos más utilizados por quienes defienden la tauromaquia. Sin embargo, es importante entender que la vida de estos animales no tiene por qué estar atada al sufrimiento y la muerte como espectáculo. Nada impide que los toros de lidia puedan vivir en santuarios, reservas naturales o espacios de conservación donde se les respete como seres sintientes.
Diversas organizaciones y expertos en conservación han propuesto alternativas viables para la transición hacia modelos de protección y uso no explotativo de esta raza. La crianza puede mantenerse con fines genéticos o educativos, pero sin convertir su existencia en una condena de explotación. El bienestar animal debe ser el eje de cualquier decisión futura. El sufrimiento no es, ni ha sido nunca, un destino justificable para ninguna especie.




